La educación sexual dirigida al alumnado es un proceso progresivo y adaptado a cada etapa evolutiva. Su objetivo es facilitar información, promover el autoconocimiento y dotar de herramientas para vivir la sexualidad de manera saludable, responsable y respetuosa. Cada ciclo educativo presenta necesidades y retos diferentes, por eso el enfoque, las estrategias y los contenidos se ajustan a la realidad de la infancia, la preadolescencia y la adolescencia.
INFANTIL
En la etapa infantil, la educación sexual se centra en el conocimiento y aceptación del propio cuerpo, el desarrollo de la autoestima y la identificación, expresión de emociones y prevención de situaciones de abuso. Se promueve una actitud natural y sin tabúes hacia la sexualidad, enseñando el respeto hacia uno mismo/a y hacia los demás, y sentando las bases para relaciones saludables. Se utiliza un lenguaje cercano y adaptado a su edad, recurriendo a juegos, cuentos, actividades y prácticas pedagógicas que favorezcan la curiosidad y la reflexión personal y colectiva.
PRIMARIA
Durante la primaria, el acompañamiento pone énfasis en la comprensión de los cambios corporales, la gestión de emociones, la construcción de la identidad y el desarrollo de habilidades sociales. Se abordan temas como la amistad, la diversidad, el respeto por las diferencias, cambios del cuerpo en la pubertad, la prevención de abusos y la importancia de la comunicación asertiva. El objetivo es ofrecer recursos y estrategias que ayuden al alumnado a interpretar su entorno de forma crítica y segura, fomentando el pensamiento autónomo y el compromiso hacia uno mismo/a y los demás.
SECUNDARIA Y BACHILLERATO
En las etapas de secundaria y bachillerato, la educación sexual acompaña a las y los jóvenes en la construcción de su identidad sexual y afectiva, en una etapa caracterizada por los cambios físicos, emocionales y relacionales de la adolescencia. Se profundiza en el respeto a la diversidad, la gestión de las relaciones interpersonales, la prevención de riesgos y la toma de decisiones libres y responsables. También se abordan temas vinculados a la sexualidad en la era digital, como la gestión de redes sociales, la exposición a la pornografía y la importancia del consentimiento en cualquier interacción.
